La alcaldesa de Gijón pide acciones legales contra el bar del cartel machista
El cartel machista que el pasado martes dos camareros del bar Saurom colocaron en la barra del local continúa desatando duras críticas. La última en sumarse fue la de la alcaldesa de Gijón, Ana González, que calificó como «intolerable e injustificable» el desafortunado mensaje. La regidora ni siquiera acepta sus disculpas: «No se puede simplemente pedir perdón». Tanto es así, que González ha pedido a la Oficina de Políticas de Igualdad, dirigida por Amelia Valcárcel, que estudie tomar medidas legales contra los propietarios. «Gijón no puede permitir este tipo de bromas que demuestran un sustrato del machismo más viejo y rancio», defendió González ante los medios de comunicación.
El desafortunado mensaje es, para Laura Tuero, concejala de Podemos-Equo Xixón, un ejemplo que «demuestra una vez más todo lo que nos queda por hacer en materia de igualdad». La concejala defiende la necesidad de poner el foco en los mal llamados «micromachismos», que son, en realidad, «la base de un iceberg cuya parte más visible es la violencia machista».
Asimismo, el grupo municipal reclama una campaña que avance en el compromiso del sector hostelero y las empresas de ocio nocturno con la Administración, para la prevención y erradicación de violencia machista y sexual en estos entornos.
Consejo de Mujeres
También el Consejo de Mujeres de Gijón condenó la mal llamada broma y conminó al establecimiento a «pedir disculpas de manera pública y no sólo por redes sociales». A su vez, el Consejo reclamó a OTEA, la patronal de la hostelería, que pida a sus socios que se formen en materia de igualdad, recordándoles que la Oficina de Políticas de Igualdad del Ayuntamiento de Gijón puede realizar esta formación, en el marco de su campaña contra las agresiones sexistas.
Por su parte, el propietario del bar, Pablo Buey, ha vuelto a pedir disculpas y a condenar el mensaje machista colgado en su local y que tanta polémica ha generado. Sostiene que se enteró de forma indirecta del polémico cartel y que ya ha «reprendido» a los camareros que lo colocaron el pasado martes. «Ni nuestros clientes necesitan esos carteles, ni mis trabajadores son personas machistas», argumentó.